domingo, 16 de enero de 2011
Ceci n'est pas une pipe
Tenemos la curiosa necesidad de ponerle un nombre a todo. A los niños cuando nacen, a las calles, a las playas, a los pintauñas, a los animales. También tienen nombres los números, las comidas y los objetos. Igualmente, lo hacemos con los sentimientos, las canciones, los coches, teléfonos y películas. Hablamos y hablamos sin parar, de todo y de nada, sobre algo irrelevante o importante, curioso o absurdo. Hay gente que habla poco, otra todo lo contrario. Hablamos a veces deprisa, otros despacio.
Aun así, paradójicamente, los momentos que perduran en nosotros son aquellos que nos dejan sin palabras.
jueves, 13 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Son las 12.34
Ropa encima de la cama.
Ropa en el suelo.
Ropa en la silla.
Mi cuarto es una selva ahora mismo
y no me apetece...
Creo que hoy voy a dormir en la bañera.
Debido a mi mal despertar lleno de dolores varios (cabeza, garganta, estómago... un completo) me hallo en mi casa organizando apuntes y demás actividades depresivas. Ahora es cuando llega esa sensación de 'soy un despojo humano, pues tuve tooodas las vacaciones para ponerme'. Pero qué le vamos a hacer, todos sabíamos que ocurriría esto.
Esta es la razón de que no elabore una lista de propósitos de año nuevo. Es mejor así. Mis apuntes siguen cogiendo polvo, vivo en un desorden constante (sobre todo nuestro salón, en el que la mierda se reproduce por esporas), nadie se ha apuntado a ningún gimnasio...
Creo que es mejor no forzar, no planear, y un buen día decidir que todo tiene que cambiar. Y ese día, queridos, ha llegado. Aún lo digo con la boca pequeña porque luego no lo cumplo y la decepción es mayor. Pero bueno, todo es proponérselo.
A estudiar! Un mes y todo estará a punto de acabar.
Ropa en el suelo.
Ropa en la silla.
Mi cuarto es una selva ahora mismo
y no me apetece...
Creo que hoy voy a dormir en la bañera.
Debido a mi mal despertar lleno de dolores varios (cabeza, garganta, estómago... un completo) me hallo en mi casa organizando apuntes y demás actividades depresivas. Ahora es cuando llega esa sensación de 'soy un despojo humano, pues tuve tooodas las vacaciones para ponerme'. Pero qué le vamos a hacer, todos sabíamos que ocurriría esto.
Esta es la razón de que no elabore una lista de propósitos de año nuevo. Es mejor así. Mis apuntes siguen cogiendo polvo, vivo en un desorden constante (sobre todo nuestro salón, en el que la mierda se reproduce por esporas), nadie se ha apuntado a ningún gimnasio...
Creo que es mejor no forzar, no planear, y un buen día decidir que todo tiene que cambiar. Y ese día, queridos, ha llegado. Aún lo digo con la boca pequeña porque luego no lo cumplo y la decepción es mayor. Pero bueno, todo es proponérselo.
A estudiar! Un mes y todo estará a punto de acabar.
Working!
Pues creo que vamos a poner esto de nuevo en marcha. Más que nada, porque hay que practicar y porque escribir es un vicio muy sano. No sé cada cuanto, ni cómo, ni de qué, pero hablaré, porque siempre hay algo de qué hablar. Desahogo personal, lo llamo yo.
Bueno, dicho esto, buenas noches y buena suerte, que mañana toca teoría de la publicidad.
Bueno, dicho esto, buenas noches y buena suerte, que mañana toca teoría de la publicidad.
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